viernes, 17 de mayo de 2013

Batallas de Mujeres











El sufragio femenino nace de la necesidad de las mujeres inquietas, activas y nada conformistas que necesitan ser escuchadas.

"El derecho de los ciudadanos de los Estados Unidos a votar no deber ser denegado o limitado por los Estados Unidos o por ningún otro estado por razón de sexo..."

Es con esta decimonovena enmienda de la constitución de los Estados Unidos que empieza un movimiento de rebelión femenina que llevará a la mujer a la busqueda de su libertad. No fue fácil para estas, luchar por sus derechos, puesto que era un periodo difícil donde la mujer era vista como un ser frágil y débil, carente de razonamiento lógico, características otorgadas al tamaño de su cerebro más pequeño que el del hombre por lo tanto de inteligencia más corta.
Por motivos como este a las mujeres no se les permitía realizar ciertas actividades como estudiar, ejercer labores fuera del hogar, o votar. El que no se tuviera derecho a la educación era porque esta actividad interfería en las labores para las que se pensaba estaba destinada, que eran cuidar del bienestar del hogar y del marido.

Y es que una persona que no había tenido educación o había sido instruida para cierta tarea, desde luego no estaba capacitada para opinar y mucho menos para tomar una decisión relevante, como era el caso de las mujeres que tenían que consultar cualquier cosa con su esposo, su padre o cualquier hombre que estuviese a su cargo. De no ser así su palabra era ignorada y rechazada llegando en muchos casos a ser juzgada.

Pero la larga y dura lucha de unas cuantas ha hecho posible que acciones tan cotidianas a día de hoy, como tener una cuenta en un banco, ser independientes laboralmente o llevar pantalones (en algunas culturas aún esta prohíbido) sean posibles. Es gracias a estas aguerridas mujeres que las millones de hoy tengamos iguales derechos y deberes que los hombres en la mayoría de la población mundial.

La negativa del derecho al voto para la mujer se basaba en que esta no estaba capacitada ni física ni mentalmente, y que su naturaleza hacia que sus acciones fueran guiadas por sus sentimientos; limitandola a actuar no más allá de lo que estaba dictado por la sociedad mayoritariamente machista. Pasábamos a ser la esposa del hombre, por lo tanto éramos de su pertenencia igual que sus hijos, sus tierras, sus esclavos, siendo aquel quien decidía sobre sus pertenencias.

El sugrafio ha sido una de las rutas más directas para formar parte dentro de la sociedad, sería el principio de la revolución de una mujer que quería que sus opiniones fueran tomadas en cuenta, este no se hace con la única intensión de que se le fuese permitido votar, sino de que sus decisiones fueran tomadas en cuenta respecto a lo que ocurría en su patria y que afectaba no solo a su marido, sino a sus hijos y el futuro de ellas mismas. A partir de ahí entonces y ganada esta primera batalla empieza a surgir otro tipo de luchas como el permitir la igualdad en la participación dentro de diversos campos.

El primer país en constituir el derecho al voto para la mujer fue Nueva Zelanda en 1893. Estados Unidos en 1920 aunque solo para las mujeres de piel blanca, latinoamérica fue Ecuador en 1929 y los últimos han sido Afganistán en 2003 y Kuwait en 2005. Actualmente existen algunos países donde las mujeres carecen de derechos básicos.

Pero que pasa a día de hoy en cuanto a los hechos acaecidos, los hemos olvidado, los ignoramos, o no les damos importancia. Puede ser porque el ser humano en un estado de conformidad con un medio lleno de facilidades dispuestas por otros, que estan dispuestos a pensar por nosotros y tomar nuestras decisiones, prefiera permanecer aletargado en un bienestar disimulado hasta que su propia actitud de insensibilidad le oprima.

Aunque las necesidades de las mujeres son iguales en cualquier parte del mundo no son así las oportunidades, implicarse hasta lograr que estos derechos sean respetados en su totalidad significará que estamos de acuerdo con la igualdad y la identidad dentro de una sociedad libre. Son acciones de las que mucho se habla pero poco se hace para que sea una realidad generalizada. Dejar de ser una figura pacífica dentro de una tabla de ajedrez y adoptar la responsabilidad de estas acciones, hará que la batalla

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada